La escritora Valentina Bapaux habló sobre las contradicciones de la generación Z, la cual navega entre la vida digital, la presión estética de las redes sociales y un inesperado retorno a los valores tradicionales en el amor
La autora Valentina Bapaux fue entrevistada por Blanca Becerril para el programa Ponte al Día de El Heraldo Radio. Durante su intervención, abordó el impacto de las redes sociales e internet en la generación que nació inmersa en el entorno digital. Este contexto, aseguró, ha moldeado fenómenos como la “instasoledad”.
Este concepto es acuñado por ella para describir la paradoja de sentirse solo a pesar de una constante hiperconectividad. Este fenómeno se manifiesta en la sensación de aislamiento que puede surgir tras horas de interacción en plataformas digitales, donde la cantidad de contactos no se traduce necesariamente en satisfacción emocional.
“Es esa contradicción de estamos hiperconectados, tenemos más amigos que generaciones antes, podemos chatear a todas horas, no tenemos que sentirnos solos, podemos hablarle a alguien en FaceTime. Pero eso no significa que nos hace feliz de la manera que la vida real”.
El contenido en internet afecta la percepción de la realidad en la juventud
La autora profundizó en cómo esta dinámica genera un remordimiento de conciencia al reflexionar sobre el tiempo invertido en redes sociales, a menudo sin una interacción humana significativa. La comparación constante con vidas aparentemente perfectas en línea, muchas de las cuales son construcciones para generar contenido, alimenta la ansiedad y la depresión, así como el FOMO (fear of missing out), la sensación de perderse eventos o experiencias que otros disfrutan.
Valentina Bapaux también desmitificó la vida de los influencers, señalando que lo que se percibe como una existencia privilegiada está también acompañada de un trabajo riguroso enfocado en la creación de contenido.
Esta realidad, a menudo oculta, contribuye a la percepción distorsionada de la vida que los usuarios consumen, haciendo difícil distinguir entre lo auténtico y lo fabricado, una dificultad que se ha acentuado con el avance de la inteligencia artificial y las herramientas de edición.
“Es que nosotros vemos a vidas que es trabajo aunque nosotros lo pensamos: ah mira, tú estás en un lado muy bonito, vas a los restaurantes. Y claro que los influencers viven una vida muy privilegiada pero también eso es su trabajo”.
La generación Z no es ajena al amor
En cuanto al amor y las relaciones, Bapaux compartió hallazgos sorprendentes de su investigación. A pesar de la prevalencia de las aplicaciones de citas y la percepción de una generación menos comprometida, una parte significativa de la generación Z anhela valores más tradicionales en el amor y la pareja, como el matrimonio y la seguridad emocional. Este deseo de estabilidad emerge como un escape ante la rapidez y la complejidad del mundo actual.
“Lo que me sorprendió fue que en mi generación hay una gran parte que tienen una concepción del amor y de la pareja más tradicional de lo que pensamos”.
La autora concluyó que, si bien la generación Z es reconocida por su progresismo en ciertos aspectos, existe una faceta que busca refugio en ideas románticas y seguras, contrastando con la imagen mediática predominante.
Fuente: El Heraldo
Instasoledad: ¿por qué te sientes solo aunque tienes más amigos que nunca? – El Heraldo de México
