México sigue siendo el principal cliente de la molécula que produce su vecino del norte, aunque su peso sigue reduciéndose; analista ve poco factible que haya cortes de suministro por razones geopolíticas porque eso implicaría que EU reduzca su producción petrolera.
De enero a julio del 2026 las importaciones mexicanas de gas natural estadounidense escalaron 1.8% a un nuevo máximo histórico de 6,800 millones de pies cúbicos diarios (mmpcd), de acuerdo con cifras de la Administración de Información de Energía (EIA, por su sigla en inglés) del gobierno de Estados Unidos.
La internación del carburante estadounidense hiló cuatro años al alza en comparativos de siete meses, si bien el ritmo de expansión del lapso enero-julio del 2026 es inferior al del mismo lapso del 2025, que fue de 3.5 por ciento.
Al margen del promedio acumulado, destaca el dinamismo de las importaciones mexicanas de mayo, junio y julio, pues por primera vez hilaron tres meses por encima de los 7,000 mmpcd.
Puntualmente, en junio crecieron 4.8% a 7,636 mmpcd (que fue la mayor cifra histórica para cualquier mes), mientras que en julio aceleraron y crecieron 5.9% a 7,341 mmpcd.
Este miércoles el gobierno mexicano informó que la semana pasada Estados Unidos restringió temporalmente el envío de gas natural en una quinta parte de los flujos regulares.
De acuerdo con analistas del sector, la razón fue un mantenimiento programado en un ducto texano que inyecta gas al ducto Los Ramones, en Nuevo León.
Una reducción de 20% de las importaciones por ducto dejaría un faltante de 15% de gas respecto del consumo nacional aparente, que en el año ha promediado 9,100 mmpcd.
Para Victor Ramírez, experto en energía la reducción en el abasto no tuvo un origen geopolítico, pues la regulación energética de Texas es local y la decisión del corte por horas fue tomada por privados. “Trump no va a cerrar la llave, porque significa perder producción petrolera”, refirió.
Sin embargo, el episodio puso nuevamente de relieve la carencia de infraestructura de almacenamiento gasífero del país, en un contexto en el apetito mexicano por el gas estadounidense es un asunto de larga data.
Considerando años completos, las compras mexicanas han crecido cada año desde el 2011 con la sola excepción del 2022, en coincidencia con la caída sistemática de la producción nacional, encabezada por Petróleos Mexicanos (Pemex).
Al gas natural se le considera un “combustible de transición”, debido a que es un carburante intermedio entre los combustibles fósiles más sucios (carbón, gasolina, diésel, combustóleo, etc.) y las fuentes energéticas primarias con bajas o nulas emisiones de gases de efecto invernadero.
Durante el 2025 la molécula importada abasteció un nivel récord de 74.6% de la demanda nacional que promedió los 9,000 mmpcd, de acuerdo con los datos más recientes del balance nacional de gas natural que se publican en el Sistema de Información Energética de la Secretaría de Energía.
Esta cifra representa un salto de casi 35 puntos porcentuales respecto de la cobertura de 39.7% que tenía el gas extranjero en el 2014.
En tanto, el sector eléctrico absorbió un nivel, igualmente récord, de 67% de la demanda nacional. En el 2014, el consumo de las plantas eléctricas era de 48.5% del total.
México continúa siendo el principal comprador del gas natural estadounidense, aunque este mejoró su diversificación de mercados durante el primer tercio del 2025.
Entre enero y julio México absorbió 24.9% de la exportación total estadounidense –principalmente por ducto–, una cifra inferior a la de 28.3% observada durante los primeros cuatro meses del 2024.
Dentro del top 10 de compradores destacó el dinamismo de los países europeos, que reciben la molécula estadounidense en estado líquido (gas natural licuado) a través de buque tanques.
En orden de volumen, destacaron las compras del ya mencionado Egipto, con 1,841 mmpcd (+121.7%); Países Bajos, 1,698 mmpcd (-2.1%); Italia, 1,411 mmpcd (+47%); Francia, 1,089 mmpcd (-24.9%); Alemania, 1,011 mmpcd (+16.9%); India, 954,000 mmpcd, (+138 por ciento).
Las compras de Canadá, el segundo mercado estadounidense, subieron 3.13% a 3,125 mmpcd.
Fuente: El Economista
