La otra cara de Xalapa: una ciudad rodeada de ríos y manantiales que el cemento está borrando

La capital veracruzana cuenta con entre 50 y 60 manantiales y 13 microcuencas, pero muchos cauces han sido alterados, entubados o convertidos en canales de aguas residuales

La identidad y el territorio de Xalapa están cimentados en una profunda complejidad hidrológica que abarca ríos, arroyos, manantiales, humedales y resumideros. Sin embargo, la mayor parte de esta riqueza enfrenta un escenario crítico caracterizado por el olvido, la contaminación desmedida y el avance de la plancha de cemento que ha sepultado sus márgenes. 

Ante esa situación, es urgente una agenda integral de largo aliento para rescatar los ríos y manantiales de Xalapa, expuso Vicente Espino Jara, excronista de la ciudad, quien resaltó que la historia de la capital veracruzana tiene su origen e identidad ligados históricamente a la abundancia de sus cauces y manantiales.

Es por eso, dijo, que se requiere con urgencia una política de gestión del agua que trascienda los periodos gubernamentales tradicionales.

“Para hacer frente a la crisis hídrica y al deterioro ambiental de la región se necesita implementar un plan de largo aliento, más allá de esquemas sexenales o cuatrienales, que se incorpore de manera permanente en la agenda pública de quienes gobiernan”. 

Afluentes de Xalapa enfrentan problemas de contaminación / Ricardo Martínez | Diario de Xalapa

Por ello, el historiador subrayó que la riqueza hídrica local no se limita únicamente a los límites del municipio, sino que abarca toda una cuenca regional articulada por importantes afluentes como el Sedeño, Carneros y Actopan, entre otros, que abastecen a múltiples poblaciones.

Sin embargo, gran parte de estos ríos y redes naturales se encuentran seriamente contaminados o degradados, lo que pone en riesgo el suministro de agua y la sustentabilidad que se heredará a las futuras generaciones. 

En ese sentido, Espino Jara hizo un llamado para que especialistas, profesionales en la materia y la propia sociedad civil construyan una agenda prioritaria de atención e inversión pública.

“Esta estrategia debe contemplar la recuperación y saneamiento de los cuerpos de agua, a la par de una intervención urgente en la infraestructura de distribución de agua potable, la cual resulta obsoleta en muchos sectores y provoca la pérdida de un alto porcentaje del recurso debido a fugas”. 

Por otra parte, resaltó la importancia de fortalecer la gestión del agua de lluvia a través del almacenamiento y uso eficiente en las colonias, iniciativa en la que ya existen trabajos de capacitación previos con las familias.

No obstante, recalcó que el éxito de estas medidas no depende únicamente del Estado, sino de la corresponsabilidad ciudadana para adoptar una cultura activa de cuidado del vital líquido. 

Finalmente, concluyó que asegurar el futuro hídrico de Xalapa y su zona metropolitana exige dejar de lado visiones individuales o de corto plazo, asumiendo un compromiso compartido entre autoridades y comunidad para rescatar la riqueza natural que dio origen a la ciudad.

Las cuencas que fluyen en Xalapa

Cabe recordar que, en primer lugar, la geografía xalapeña, dividida a partir del cerro del Macuiltépetl, forma parte de dos grandes cuencas: la del río Actopan y la del río La Antigua en su zona alta, explicó el ambientalista Carlos Lezama Alcocer, ambientalista con maestría en Ciencias de la Tierra de la UV, quien comentó que existen entre 50 y 60 manantiales en la ciudad.

Es justamente en esta vertiente occidental donde emergen arroyos emblemáticos como El Carneros, el cual nace en la zona de Chocotla, se alimenta del arroyo Papas y recorre colonias como San Bruno y la colonia Ferrocarrilera, dijo.

Lamentablemente, a pesar de que sus manantiales siguen siendo vitales para abastecer a la población durante las temporadas de escasez, sus cauces han sido severamente alterados y redirigidos mediante intervenciones urbanas. 

Por otro lado, señaló que el problema del crecimiento urbano desordenado ha convertido a antiguos afluentes en auténticos canales de aguas residuales. Un ejemplo claro es el arroyo Techacapan, alimentado por el manantial ubicado en las oficinas del Instituto de Pueblos Indígenas, cuyo curso subterráneo atraviesa el centro histórico hasta unirse al arroyo Tenerías.

En puntos como el Área Natural Protegida de La Herradura, este último cuerpo de agua presenta niveles alarmantes de contaminación, evidenciados por densas capas de espuma generadas por las descargas domiciliarias sin tratar, dijo. 

Asimismo, precisó que otros nacimientos de agua históricos como el Tecuanapan, ubicado en los bajos del Parque Juárez, han visto modificado su flujo natural para alimentar embalses artificiales como los lagos del Dique o redirigirse hacia zonas como la cueva de la Orquídea y el arroyo que cruza por Rébsamen.

Esta alteración del funcionamiento hidrológico óptimo no solo borra la memoria ambiental de la ciudad, sino que incrementa la vulnerabilidad de la población ante inundaciones y escurrimientos súbitos provocados por lluvias intensas. 

Finalmente, en la zona periférica y limítrofe con otros municipios, subsisten cuerpos de agua de gran relevancia como el río Sordo, frontera natural en el trayecto hacia Coatepec, y el río Cedeño, que desciende desde las partes altas de Acajete.

A pesar del daño ecológico acumulado y de la indiferencia institucional, esta extensa red de afluentes y manantiales se resiste a desaparecer, recordando la urgente necesidad de respetar sus márgenes y procurar la recuperación de la infraestructura natural de la región.

El desperdicio de agua se agrava

De acuerdo al Atlas de Riesgo de Xalapa en esta capital confluyen 13 microcuencas hidrológicas. El documento expone que la red hídrica del municipio ayuda a regular los escurrimientos pluviales y la infiltración que ayuda a preservar algunos de los mantos acuíferos cercanos, que ahora están rebasados y altamente contaminados.

De acuerdo al mapa de microcuencas del municipio de Xalapa que se obtuvo a partir del Modelo Digital del Terreno (MDT) con el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG). Al igual que las subcuencas, muchos de estos se encuentran desperdiciados y ni siquiera existe en la capital un recorrido por los nacimientos de agua que posee, e incluso se tienen escondidos o clausurados.

Todos los ríos y arroyos de la ciudad atraviesan colonias enteras porque el crecimiento urbano los absorbió, como es el caso del río Sedeño, que nace del Cofre de Perote; sus vertientes pasan por Acajete, Las Vigas, Rafael Lucio, Tlalnelhuayocan, Jilotepec y Naolinco hasta llegar a Banderilla y Xalapa.

El territorio donde pasa el río Sedeño atraviesa las colonias El Moral, Lucas Martín, El Naranjal y Campo de Tiro hasta unirse en la parte baja al río Actopan, que forma parte de la cuenca mayor y desemboca en el Golfo de México. Este afluente, como el resto de los de Xalapa, recibe desechos sólidos, lo que causa una fuerte contaminación a su cauce. 

Fuente: Diario de Xalapa

https://oem.com.mx/diariodexalapa/local/en-xalapa-piden-plan-urgente-para-rescatar-rios-y-manantiales-que-agonizan-entre-contaminacion-y-cemento-32381268

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