El asentamiento pudo ser un sitio ceremonial y funerario; su estudio confirmaría las relaciones culturales entre el Altiplano Central y la costa del Golfo de México
Ubicada en la Sierra Nororiental de Puebla, San Juan Xiutetelco, es una localidad en la que desde diciembre pasado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), realiza un rescate arqueológico para recuperar materiales prehispánicos “clave para comprender los orígenes del asentamiento”, reporta el INAH.
De acuerdo con el instituto, el núcleo del poblado actual se asienta sobre lo que fue una importante ciudad prehispánica de aproximadamente 28 hectáreas y según sus estudios de la arquitectura del lugar, ahí hubo un espacio ceremonial “que además fungió como un nodo estratégico para el intercambio de bienes suntuarios a larga distancia”.
Como sucede en muchas ocasiones, este hallazgo fue fortuito, mientras se realizaba, obras de repavimentación, instalación de captadores de agua pluvial, drenaje y cableado subterráneo en la calle Cuauhtémoc.
En declaraciones difundidas por el INAH, el arqueólogo Alberto Díez Barroso Repizo, coordinador del proyecto, explica que “la línea de investigación que estamos siguiendo a partir del hallazgo es el culto a los ancestros en alguno de los basamentos”.
En la zona, detalla el INAH, se realizaron exploraciones en la década de 1940 a cargo del arqueólogo José García Payón, y en los años 90, también se hicieron “diversas inspecciones”.
Los arqueólogos Edwin Pineda González, José Álvarez Ramírez, Gerardo Navarro Valencia y Ángel Aguilar Pacheco, recuperaron hasta ahora objetos y elementos “que aportan información sobre el modo de vida de los antiguos habitantes de Xiutetelco y del papel que el asentamiento desempeñó en las redes comerciales con ciudades como Teotihuacan o Tula”.
Los hallazgos, se apunta en el reporte, “evidencian un continuum cultural que abarca desde etapas previas al periodo Clásico (100-650 d.C.), hasta finales del Posclásico Temprano (900-1200 d.C.)”.
Entre los materiales recuperados destaca una olla globular, de aproximadamente 30 centímetros de diámetro, que los especialistas creen que data del Epiclásico (600-900 d.C.) y se asocia a la plataforma de un basamento, similar a otras registradas en la región, como las localizadas en el municipio de Teteles de Ávila Castillo. Vasijas como esta, se asocian a prácticas funerarias, en particular con entierros de infantes recién nacidos.
Debido a su fragilidad, la pieza se extrajo en bloque para su posterior excavación y traslado al Museo Comunitario de Xiutetelco, sitio en el que será resguardada y analizada para determinar su contenido y función original, informa el lNAH.
“La práctica de enterramientos de recién nacidos al interior de vasijas cerámicas fue común en diversas regiones mesoamericanas, incluida el área maya, la Costa del Golfo e, incluso, Teotihuacan, que, en los que barrios como el de Teopancazco, prueban albergar materiales procedentes de la Costa del Golfo, según investigaciones de la arqueóloga Linda Manzanilla Naim”.
La investigación en Xiutetelco está en una etapa inicial y continuará en busca de mayores certezas sobre las relaciones culturales con la cultura huasteca y, también, si pudo fungir como un núcleo poblacional totonaca.
Fuente: El Sol de México
